Si algo quedó claro al concluir el VI Naciones es que Gales es justa ganadora del torneo y que además lo ha hecho haciendo el mejor rugby durante la temporada 2011-2012.
El VI Naciones ha sido la consagración de un estilo de juego, de una manera de entender el rugby y de hacer las cosas dentro del campo, y este es el estilo de Gatland. Durante el Mundial Gales se midió con los poderosos del Hemisferio Sur, y pese a que quedó patente que aún hay distancia física más que técnica, los de Gatland demostraron que sabían a lo que jugaban, cosa que no se puede decir de otros equipos. Lo más importante son las expectativas generadas por jóvenes como North, revelación del torneo, Priestland que tiene aún mucho recorrido y Davies.
Con una Inglaterra en fase de transición y una Francia que se la jugaba con los de la rosa con las probaturas de St André, Gales ha sido una selección muy regular, con una delantera que ha combinado la veteranía de hombres como Jenkins, Jones o Rees con la juventud y prometedor futuro de jugadores como Warburton, Lydiate o Faletau.
Inglaterra dentro de lo que cabe ha demostrado que está poniendo los mimbres para el cambio generacional. Que Lancaster no se arruga y que pone a Farrell pase lo que pase… que parece que Flood ya tiene competencia en el puesto y que hay materia prima para el futuro con gente como Morgan, Corbisiero, Sharples, Brown y compañía. Así empezó Gatland, con descaro y apostando por lo nuevo y no le ha salido del todo mal.
Francia parece que ha perdido su identidad, que no ha superado el complejo del Mundial, y siendo grandes competidores parece que esta vez, otra vez más, los técnicos han tenido mucho que ver en que Francia no encuentre su sitio y su manera de hacer las cosas, aquella manera del rugby champagne de Laporte, aquella manera en la que los tres cuartos podían jugar en cualquier posición en un rugby casi de fantasía con una delantera hegemónica. Ahora a St André le toca reflexionar, y dirimir si los continuos cambios de medios, 3 parejas diferentes durante el torneo, les hace mejores o por el contrario les lastra el juego.
El asunto de Escocia deja un sabor agridulce. Por un lado vuelve a llevarse la cuchara de madera frente a una Italia que ya dejaba ver en los primeros encuentros frente a Francia que le iba a poner las cosas muy difíciles las cosas a los del cardo, sobre todo jugándosela en el Olímpico de Roma. No han jugado a nada durante todo el encuentro, los tres cuartos desaparecidos, pocos balones llegan al final de la línea, tan sólo el pundonor les salvan de la quema, pero Robinson debía de plantearse un cambio de aires, lleva ya varios años en Murrayfield y pocos destellos de buen juego nos ha dejado sobre el campo.
Por otro lado podemos ver un pequeño rayo de luz al final del tunel si analizamos las maneras, aún incipientes, de hombres como Laidlaw, Cuthbert, Morrison etc… Llevávamos unos años con poca producción de la Academy de los Warriors o de Edimburgh pero parece que vuelven a salir jóvenes llamados a darle alegrías a los aficionados.
Dos hombres además han destacado por encima del resto con una calidad que cuanto menos garantiza la estabilidad en la tercera línea. Son los casos de Denton que ha sido, junto con la consolidación de Gray, de lo mejorcito en melé y otro jugador con más caps pero con muy buen hacer en el juego abierto como es Rennie. Parece que con ellos Escocia tiene buenos efectivos para poder competir en ese puesto. La nacionalización de algún jugador ya suena por los foros escoceses y es que la poca producción de jugadores puede verse complementada con los talentos de fuera.
Irlanda tiene otro gran problema, quizás peor que el de los equipos con cambio generacional, y es que con un XV ya consolidado, no han jugado a nada, de ahí su tercera posición en la tabla. Ha ganado sólo lo fácil, frente a Escocia e Italia y un meritorio empate frente a Francia que fue quizás el que decidió las opciones de los blues en el torneo por el golpe anímico sufrido por los hombres de St André.
En delantera la baja de O´Connell ha hecho daño a la melé irlandesa donde Ryan no pudo mantener el nivel del de Munster. Sexton algo desaparecido no brilló especialmente en el torneo excepto el juego que desplegó en el partido frente a Gales. Earls, Trimble y Kearney no han rendido como se esperaba y parece que son los llamados a mantener los tres cuartos irlandeses.
Italia ha dejado buen sabor de boca y es que ante Escocia mostró su mejor cara con una delantera que durante muchos años fue de las mejores de Europa. Se retira Ongaro que fue referente de la primera línea años atrás, Parisse espectacular como siempre, sigue recordando que es de los Nº8 más técnicos del torneo y con jóvenes promesa que se incorporan al XV como Benvenutti, Morissi, Vendetti etc….
Termina por tanto esta edición del VI Naciones con una Gales victoriosa que plantea una hegemonía en Europa y que se postula como la sucesora de una Francia venida a menos.
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